martes, 28 de noviembre de 2006


Lo mejor de viajar no es llegar al lugar de destino.

Tampoco lo es esa emoción ilusionada que acompaña a los preparativos del viaje.

Ni siquiera el camino...

Lo mejor de irse es poder volver.

sábado, 18 de noviembre de 2006

Arena de tu playa
llevo en mi alma,
la imborrable caricia
de tu mirada.

De tus ojos ardientes
que me desnudan,
penetrando en abismos
donde no hay dudas.

Simas vertiginosas,
un precipicio
donde despeñarías
miedos y juicio.

El juicio que te sobra
cuando me miras,
y te pierdes sin miedo
en mis pupilas.

domingo, 12 de noviembre de 2006

Se conocieron en otoño.

Las hojas secas fueron testigos de sus primeras palabras. El viento húmedo silbando entre los álamos, el voyeur indiscreto de sus primeros coqueteos. La lluvia fina, la celestina que se las ideó para forzar un encuentro junto a la chimenea, secando al amor de la lumbre la ropa mojada y el pelo húmedo. Aproximaciones a ciegas, sin saber qué pasaría, con la curiosidad como brújula y la esperanza como faro. Palabras poderosas, capaces de arrastrarles hasta lugares mágicos, paisajes ocultos a los que se va, pero de los que a veces no se vuelve.

Ellos volvieron. Juntos.

En otoño.

sábado, 11 de noviembre de 2006

Esto no es más que una prueba. La habitual cuando se empieza un blog. Este tendrá cuatro manos: dos que elegirán las imágenes, otras dos que encontrarán las palabras...